La ciencia dice que estamos hechos de átomos
pero estamos hechos de historias.
Aquellas que comienzan desde muy abajo,
donde se pintan de cuadrillé
y se transforman en puro blanco.
Historias que dejan huellas
con nombre y apellido,
con sonrisas, llantos, lápices y papeles.
Pero un día, tan rápido y tan fugaz,
te encuentras grande, listo para volar
y sientes que te sueltan la mano
pero te siguen con la mirada,
y que lo conocido se volverá desconocido.
Porque el final es un cuento
metafóricamente hablando,
que cuando llega se esfuma
para abrazar otros lazos.
En ese instante, aunque no lo creas,
estarás listo, pero volverás,
para recordar que cada pasillo, cada aula,
cada maestra o maestro y cada rincón
que te acobijó; te dio lo mejor,
y siempre te estará esperando
para volverte a ver.
SUYAY
2018
Comentarios
Publicar un comentario